En el Museo del Prado vendían estos caramelos, que
Me parece un gesto muy original y curioso que vendan cosas como ésta, ya que, desde mi punto de vista, hacen más cercanos los cuadros que exponen en el museo y además, ¡estaban buenísimos! El sabor de la manzana con el toque de canela al principio le daba un toque raro pero luego era un no parar de comerlos, desaparecieron enseguida, una lástima la verdad...
Y claro, como estaba basado en una fruta de un cuadro que no conocía (que inculta >.<), pues tuve ganas de ver dicho cuadro y aquí lo tenéis y, como un plus, os muestro también a Eva:
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Unas pinturas preciosas y muy detalladas, espero verlas en persona algún día.
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